Enfermedad periodontal relación con diabetes mellitus

 

Relación entre la Enfermedad Periodontal y la Diabetes Mellitus
 

Coloquialmente denominada “piorrea” es una patología de origen bacteriano que afecta a los tejidos parodontales de los dientes (encías y hueso alveolar, fundamentalmente).

Es una enfermedad muy común y por lo tanto hay que tenerla en cuenta, ya que no solo tiene por qué afectar directa y exclusivamente a la cavidad bucal.

La cavidad bucal es un sistema más de nuestro organismo y se le pertenece al sistema estomatognático, que se encuentra unido al sistema digestivo.

Precisamente por este motivo, al ser una parte más de nuestro  cuerpo, si se produjesen patologías en la cavidad oral y no se pusiese de forma temprana un tratamiento adecuado, dichas patologías con el paso del tiempo terminarían afectando a otros sistemas y organismos, puesto que al final la boca no está aislada del conjunto del ser humano.

Así pues, podemos decir que existe una relación bidireccional entre el padecimiento de la patología sistémica de la diabetes mellitus con la enfermedad de las encías o enfermedad periodontal.

La diabetes mellitus predispone al paciente a sufrir enfermedad periodontal.

Esta patología bucal se considera como un factor de riesgo preocupante, sobre todo si el índice glucémico (niveles de azúcar en sangre) no está bien controlado.

El paciente diabético es más susceptible de padecer inflamaciones severas de las encías y además controla peor la resolución espontánea de las mismas, al tener una respuesta inflamatoria mayor y una respuesta de reparación menor, comparada con la respuesta de los individuos sanos.

Por ejemplo, se ha demostrado que la gingivitis (inflamación y sangrado moderado de las encías, estadío inicial de la enfermedad periodontal) es de mayor gravedad en niños enfermos de diabetes que en niños que no padecen la enfermedad.

Así mismo, las enfermedades periodontales han demostrado tener efectos negativos en el control del índice glucémico y aumentan las complicaciones sistémicas derivadas de la diabetes mellitus.

Algunas complicaciones sistémicas derivadas de la diabetes, que están relacionadas con la infección de las encías, son: la incidencia dos veces superior de microalbuminuria, la aparición cinco veces superior de enfermedad renal terminal y el riesgo tres veces superior de enfermedad cardíaca isquémica combinada a nefropatía diabética.

 

 

A su vez, haciendo referencia a la relación bidireccional existente entre ambas enfermedades, una diabetes mal controlada puede influir en los problemas periodontales, causando:

  1. Mayor gravedad y exacerbación en la inflamación de las encías.
  2. Recurrencia aumentada de patologías gingivales durante mayores períodos de tiempo, que además progresan de forma más rápida.
  3. Incremento del riesgo de mayores pérdidas en la cantidad de hueso alveolar (el hueso que sostiene los dientes a la boca).
  4. Aumento del riesgo de pérdida de mayor número de piezas dentales.
  5. Presencia de bolsas periodontales más severas y en mayor número de sectores de la boca.

 

Dicho esto, podemos afirmar que el mejor tratamiento para la enfermedad periodontal en el paciente diabético es la PREVENCIÓN y el uso de las técnicas de higiene bucodental diaria adecuadas.

Un buen diagnóstico y un tratamiento a tiempo además de mejorar la salud bucal del paciente también pueden conseguir que el paciente mantenga unos niveles de glucemia mejores en su día a día.

Un buen control de la infección en una enfermedad periodontal ya instaurada debe considerarse fundamental en el tratamiento integral de la diabetes mellitus.

Numerosos estudios afirman que el tratamiento periodontal no quirúrgico (lo que llamamos FASE HIGIÉNICA, que es la tartrectomía o limpieza ultrasónica combinada con el raspado-alisado radicular y el control químico con clorhexidina ambulatoria) puede ayudar a mejorar los niveles adecuados del índice de glucemia.

Por tanto, para un buen mantenimiento de la higiene bucal diaria en pacientes con diabetes se recomienda:

  1. Cepillar los dientes 2/3 veces al día, después de las comidas, con un cepillo especial de filamentos suaves para no dañar las encías.

 

  1. Insistir en una buena higiene de los espacios interproximales o espacios entre dientes ya sea utilizando:
    1. La seda o cinta dental.
    2. Los cepillos interproximales.
    3. Los irrigadores bucales (son ideales en problemas periodontales como ya explicamos en nuestro artículo web

 

  1. Utilizar una pasta de dientes específica para el cuidado de las encías y complementar con un colutorio adecuado.

 

Desde nuestras clínicas de Vallecas, Canillejas y Azuqueca  de Henares os animamos a que acudáis a vuestras revisiones anuales con nuestro equipo de odontólogos, higienistas y auxiliares de confianza. Hay que tener en cuenta que una higiene bucodental diaria adecuada, consigue la eliminación correcta de la placa bacteriana que se acumula en la superficie de los dientes y en los márgenes de las encías. Estaremos encantados de solucionar todos tus problemas bucales y podremos darte las instrucciones de limpieza bucal y aconsejarte en el uso de los productos más adecuados a tu situación de salud.