Boqueras o perleche (queilitis angular)

 

El perleche o las boqueras, médicamente conocidas como queilitis angular, es una herida bucal principalmente localizada en las comisuras de los labios, que se corresponde con una lesión inflamatoria aguda que puede ser unilateral o bilateral.

Cheilitis Angular

Son muy comunes y frecuentes en PACIENTES DESDENTADOS O CON PRÓTESIS BUCALES MAL CONFECCIONADAS, porque pierden la dimensión vertical o la tienen diferente a la fisiológica (cambia la forma de la boca y los labios juntos en reposo, hay un exceso del cierre bucal) que favorece un contacto continuo con la saliva en el pliegue de las comisuras labiales, dejándolo siempre húmedo con lo que la lesión macera y se infecta.

También están relacionadas con:

  • Infecciones por bacterias y hongos, sobre todo relacionada con la candidiasis (Candida albicans).
  • Anémia ferropénica.
  • Malnutrición.
  • Celiaquía.
  • Déficit de vitamina B2, zinc.
  • Pacientes inmunodeprimidos, diabéticos.

 

En casos poco graves están relacionadas con la bajada de temperaturas y el invierno. Con los cambios climatológicos los labios se resecan y se agrietan con mayor facilidad y se hacen más propensos a la lesión.

El síntoma principal es el dolor, escozor y la tirantez de los labios en la comisura cuando se habla, bosteza o come (puede causar ardores en contacto con algunos líquidos o alimentos, sobre todo ácidos, picantes o muy especiados)

Las queilitis se pueden agravar al fisurar las heridas, con lo que sangran al abrir la boca o pueden formar ulceraciones y/o costras en la piel.

A esta patología no se le suele dar a veces la importancia que precisa, el paciente si acude a su médico u odontólogo es solamente por estética o trastorno de bienestar social y no por una preocupación de salud.

 

Podemos clasificar los tipos de queilitis angulares en cuatro grupos:

  • Grupo I. Lesión con fisuras cortas y poco profundas que prácticamente solo ocupan la zona comisural.

 

  • Grupo II. Lesión con fisuras más extensas pero sin ser excesivamente profundas. Suelen comenzar en la comisura y continuarse en el surco labial. Habitual en pacientes portadores de prótesis completas desadaptadas, muy antiguas o mal confeccionadas.

 

  • Grupo III. Lesiones bastante profundas y con un enrojecimiento muy marcado.

 

  • Grupo IV. Lesiones enrojecidas pero sin presencia de fisuras. No suelen extenderse demasiado y son las de menor gravedad.

 

 

Al ser una patología multifactorial, el tratamiento de la misma suele ser complicado pudiendo responder favorablemente con:

  • TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO TÓPICO: cremas hidratantes antisépticas, cremas antibióticas, crema de ictiol, cremas antifúngicas de nistatina, geles de digluconato de clorhexidina.

 

  • TRATAMIENTO HOMEOPÁTICO O REMEDIOS NATURALES. Crema de “salvia de castilla”, crema de manzanilla, crema de propóleos.

 

 

  • TERAPIA CON LÁSER. Con láser médico de baja potencia que activa la producción de colágeno, con acción regenerativa y cicatrizante.

 

Como conclusión podemos decir que las queilitis pueden constituir una manifestación o signo de enfermedades sistémicas y que está muy relacionada con las micosis (infecciones por hongos).

Es importante acudir a una clinica dentalmc de confianza   cuando aparecen este tipo de lesiones, con un diagnóstico rápido será más sencillo evitar que se sobreinfecten o se formen ulceraciones indeseables.

Además como es una enfermedad directamente relacionada con la oclusión (forma de morder) del paciente y con la perdida de dimension vertical de la protesis dentalmc, el odontólogo podrá valorar si las prótesis que pueda llevar el paciente están en estado óptimo para evitar la reaparición de las queilitis.